Religiones y Creencias

Recuerde que en Senegal, es sumamente importante decir “hola” antes de nada y se darse la mano con la persona que se desea discutir.

Una cosa es segura: un senegalés honesto no os abordará con sus problemas.
La apariencia al vestir, las joyas, etc… son cuestión de orgullo y de importancia primordial, a veces, más que las de necesidades vitales.

Acualmente el 90% de los senegaleses son musulmanes. Cristianos y animistas comparten el 10% restante.

La religión ocupa un lugar muy importante en la vida de las personas. Muchas personas llevan colgadas fotos de sus maestros espirituales. En los mercados es fácil encotrar enmarcaciones de los líderes espirituales y mezquitas de todo Senegal.

Islam

El Islam senegalés está dividido en hermandades (tarikas). Cada una de ellas se reune en torno a un morabito (o jeque).

- La tidjania, cuyo propagador en el wolof es El Hadj Malick Sy, es de origen Toucouleur y está en consonancia con el Islam árabe muy extendido en Marruecos y Mauritania.

- El mouridismo (mourid: aspirante en árabe) fue fundada por Amadou Bamba a finales del 1880, en el Baol, la región donde se construyó la famosa Mezquita de Touba.

- La qadria, se reduce al mínimo ya que su reputación tomó dio un cambio desde que se convirtió en la religión de los traficantes de esclavos moros y saqueadores. Hoy a punto de extinción en el Norte, aun queda algo en Casamance.

- Layènes, casi exclusivamente lébous, se concentran en la península de Cabo Verde.

El catolicismo

En Senegal, como en muchos países de todo el mundo, el catolicismo está disminuyendo.

Los marabús:

Existen tres tipos de maraboús:
- Los marabús animistas: en Casamance, el título del jeque ha sustituido al de fetiche, brujo o hechicero de suerte, pero la función es la misma, se comunica con la naturaleza y la unidad de investigación de las cosas naturales y seres para detectar el espíritu general.

- Los religiosos musulmanes, su práctica se basa en los preceptos del Cur-án. Las confesiones de marabús, o al menos los más ricos de entre ellos, son un papel cada vez más importante en la vida política y social de Senegal.

- Los marabús de nombre: desviados de las dos categorías anteriores, son charlatanes que sólo les interesa el aspecto financiero de la situación.

El animismo

Básicamente, el animismo, muy fuerte en Casamance (Senegal) y Gambia oriental, reconoce la existencia de una fuerza vital presente en todos los hombres. Aunque hay un dios todopoderoso en el origen de la tierra, pero en última instancia, poco preocupados por el destino de los seres humanos, deidades animistas prefieren lo secundaria, por lo general las fuerzas de la naturaleza personificadas y la mente.
Las oraciones son principalmente animistas para garantizar la fortaleza, la riqueza y la fecundidad del grupo. El apego a las creencias tradicionales es todavía muy fuerte en la población. Incluso los fieles musulmanes o cristianos es probable que perpetúan ancestrales ritos animistas.

La tontina

Práctica que simboliza el espíritu de solidaridad entre los africanos, la tontina es una especie de caja de ahorros entre b amigos. Los miembros de una tontina comparten una cierta cantidad de dinero y cada uno a su turno, a final de mes coge el dinero de todos. Este dinero se utiliza en general para reconstruir o montar un negocio. Ningún papel firmado, todas las relaciones se basan en la confianza. Todos se conocen: pertenecen a la misma familia, la misma aldea o barrio.
Tonti, el banquero italiano del siglo XVII que dio su nombre, no cree que algún día su invento acabaría en África, a gran escala.
Lo interesante de esta práctica es que, más que un ahorro forzoso es principalmente un estado de ánimo, la oportunidad de reunirse. La tontina puede también realiza iniciativas de carácter social, como una escuela del pueblo. También cumple la función de Seguridad Social: sólo permitido en caso de enfermedad o accidente.

Esta ayuda es crucial. Es común ver a las familias de enfermos cocinando en las cocinas de los hospitales públicos donde las comidas no son compatibles con las enfermedades de estos. Los asisten y se quedan cerca de ellos. Los africanos comprenden a los europeos que confían sus padres a los centros de jubilación.